1.2. Utilizar un trípode
A medida que las cámaras se hacen más pequeñas y ligeras, también se vuelven más inestables y más sensibles al movimiento. A pesar de que buena parte de las cámaras actuales ya incorporan estabilizadores de imagen, este es un problema bastante habitual, especialmente en dispositivos móviles. Por eso, siempre que sea posible, es recomendable estabilizar la cámara a la hora de grabar para evitar temblores o movimientos no deseados, especialmente si se ha pensado hacer alguna panorámica o algún otro movimiento de cámara.
Para mayor información sobre movimientos de cámara, podéis consultar este artículo de Wikipedia.
Grabad con un trípode o un palo de selfie (algunos modelos también incorporan la opción de incluir un trípode), o bien, en caso de urgencia, también podéis aprovechar algún elemento del entorno que os pueda ayudar a apoyar un poco la cámara (como una mesa, una silla o banco, un muro…).