4. Publicación y difusión

4.2. Recomendaciones para la publicación y la difusión

Hoy en día, la publicación y distribución de vídeos con cámaras digitales son esenciales para la comunicación en línea.

Gracias a plataformas de Internet como YouTube o TikTok, cualquier persona puede crear y compartir imágenes de alta calidad con un público global.

Esta democratización del usuario permite utilizar el vídeo para entretener, informar o vender productos, hecho que lo convierte en una herramienta de comunicación global muy potente.

Aquí tenéis algunas recomendaciones para publicar y distribuir de manera efectiva vuestro contenido en línea.

  1. Guardad el vídeo pensando que se tiene que ver en una web. Si la idea es que el producto final se visualice a través de internet, hay que tener en cuenta hacer una compresión adecuada, puesto que, a menudo, vídeos que se grabaron en HD se ven pixelados a causa de una compresión no adecuada. En este sentido, hay que tener en cuenta que existen diferentes formatos de archivo y códecs de vídeo, como se puede ver en el apartado 3 de esta guía. Sin embargo, para la publicación a internet las variaciones son sencillas: en primer lugar, para la mayoría de los vídeos se recomienda exportar a 1280 × 720 (720p), a pesar de que no es la medida más grande. Vimeo y YouTube convierten los vídeos a este tamaño, de forma que, si se hace antes de subirlo a estas plataformas, esto nos permitirá ahorrar en el tamaño del archivo. Para subir vídeos a internet hay una variedad de tipo de archivo: MP4, mov, AVI, flv…, para denominar algunos. Los tres primeros utilizan el códec H.264, que ofrece una compresión que proporciona una buena calidad de imagen.
  1. El título del vídeo debe ser significativo. Es recomendable utilizar palabras clave (keywords) al principio.
  2. Tened claro cómo queréis compartir el vídeo y configuradlo de manera adecuada:
    • Público (cualquier usuario puede buscarlo y verlo).
    • Privado (solo las personas que elegís pueden ver el vídeo).
    • Oculto (cualquier usuario que disponga del enlace al vídeo puede verlo).
  1. Seleccionad el mejor thumbnail o imagen inicial que sea posible. El thumbnail o miniatura es la imagen fija que se muestra cuando el vídeo se carga por primera vez, antes de iniciar la reproducción. Es la portada que el vídeo ofrecerá, por lo cual es importante elegirla bien. La mayoría de los programas nos ofrecen algunas por defecto, extraídas del vídeo elaborado. Recomendamos elegir la mejor imagen disponible. Por ejemplo, YouTube nos da diferentes opciones a elegir; por el contrario, Vimeo nos invita a subir directamente nuestra propia imagen.
  1. Uso de metadatos. Un error habitual –cometido incluso por empresas y medios– es olvidarse de los metadatos, pasando por alto la descripción, categorías y hashtags del vídeo. Este tema es importante si nuestro objetivo es que nuestro trabajo esté bien posicionado en la red. Si no lo hacemos, un archivo de vídeo es prácticamente invisible para los motores de busca. Así que los metadatos son lo único que identifica un vídeo en internet.
  2. Descripción. También es relevante que hagáis uso de la descripción para explicar lo que es realmente el vídeo, y que no os limitéis únicamente al etiquetado con palabras clave.
  1. Categorías. No os olvidéis de seleccionar la categoría adecuada en función de los contenidos del vídeo.
  2. Permisos de uso. Es importante que dejéis claro en la red cómo deseáis compartir la producción audiovisual que colguéis en la red. En este sentido, podéis utilizar las licencias Creative Commons para decidir los permisos de uso y difusión. Si habéis utilizado recursos de otras personas (música, imágenes, etc.) debéis tener cuidado y aseguraros que estos recursos disponen de los permisos pertinentes de uso.